Entradas

ÁLVARO URIBE Y EL PASTUSO

Imagen
S e cuenta que un pastuso apostó con su amigo a que era capaz de entrar a la hacienda de Álvaro Uribe, insultarlo y salir corriendo. El pastuso lo hizo, y cuando Álvaro Uribe lo vio, le dijo: “Yo sé porque tú hiciste eso, mijito. Te comprendo. Vete a reclamar tu apuesta”.

Notas de cuarentena

Imagen
Miércoles  El cielo bogotano ha vuelto a cubrirse de nubarrones y una lluvia boba, insípida y persistente cae sobre la ciudad desde la madrugada hasta bien entrada la noche. Puede que el frío sirva para obligar al recogimiento en esta cuarentena, especialmente a esos ciudadanos incrédulos de los riesgos de contagio de un virus endémico, pero fervorosos  creyentes   de los memes y las actualizaciones con las que los bombardean los algoritmos en sus redes sociales. 

Ascensor

Imagen

Escalofrío

Imagen

Alienados

Imagen
Hay en Bogotá un número cada vez mayor de seres anónimos, desamparados, famélicos, que no conocen a nadie, que deambulan por las calles, ansiosos, con la mirada perdida, la piel tostada por el sol, que permanecen en los semáforos esperando una monedita con el chantaje moral de la caridad. En sus gestos repetitivos y perturbados, reconocemos a los eternos desposeídos, caras ignoradas que de tanto repetirse ya no nos dicen nada, individuos que fueron marginados del engranaje económico y social.

Siete postales de la Séptima*

Imagen